jueves, 18 de mayo de 2017

EFEMÉRIDE FERIAL


        

 
         Se cumplen en este año de 2017 cincuenta años de la denominación Feria del Caballo. En 1966, el entonces alcalde Miguel Primo de Rivera y Urquijo creó una serie de actividades ecuestres adicionales a la ‘Feria de la Primavera de Jerez’, nombre con el que era conocida en aquella época. Se trataba de los actos festivos de las ‘Fiestas del Caballo’ que, un año después, se aglutinaron como ‘Feria del Caballo’.

Así pues, bajo ese nuevo nombre se condensaban todos los actos de ocio y diversión en el Real, espectáculos hípicos y exposiciones de maquinaria agrícola. Fue a partir de ese momento que el caballo despuntó como el verdadero protagonista de la Feria de Jerez, pues cada vez a más público que acudía lo hacía con motivo de los espectáculos ecuestres.

            Aquella edición de 1967 estuvo cargada de actos relacionados con el caballo. Desde el 28 de abril al 7 de mayo no hubo día que no se organizaran actos en honor del noble bruto. Gymkanas, concurso hípicos, campeonatos de polo, faenas de acoso y derribo, raid hípico, concurso de doma y enganches, exposición de ganado selecto, exhibición de caballos en el Depósito de Sementales, corrida de rejoneadores y exposición relativa al caballo en el arte y en la historia.  Además el Ministerio de Información y Turismo instituía, aquel año, el premio “Caballo de Oro”, que anualmente se otorgaría en reconocimiento a los méritos acumulados  por una persona o entidad, en la labor realizada en pro del caballo, de Jerez de la Frontera y de su Feria, concediendo el primero de estos preciados galardones a la propia ciudad de Jerez de la Frontera. A todo ello hay que sumar que el 2 de mayo la ciudad rindió público reconocimiento al caballo, con la colocación de la primera piedra del futuro monumento al caballo en la nueva plaza que, junto al estadio municipal, se estaba configurando  y que llevaría, a partir de entonces, el nombre de este noble animal. En dicho acto el catedrático de la Universidad de Salamanca Rafael Laínez Alcalá pronunció un elocuente discurso glosando el homenaje de Jerez al caballo.

La denominación de Feria del Caballo fue crucial para la potenciación de esta fiesta. Por ello la importancia de estas bodas de oro que ahora celebramos gracias a un alcalde, Miguel Primo de Rivera y Urquijo que, con visión de futuro, tuvo el gran acierto de dedicar al caballo y que, gracias a esa iniciativa y a otros elementos que la hace grandiosa, hoy goza de fama universal.

Sólo el tradicional concurso morfológico de Jerez de la Frontera, EQUISUR, que se celebra del 17 al 20 de mayo en el Recinto Ferial de IFECA, va a recordar esta efeméride ya que también celebra su 50 aniversario desde su creación, lo que le convierte en el concurso más longevo de cuantos celebra el Pura Raza Española. Para celebrar este medio siglo de vida, el Comité Organizador, ayudado por el Comité Asesor, ha decidido crear el galardón ‘Campeona de Campeonas” para premiar a la mejor yegua de cualquier raza pura que haya sido declarada Campeona en el seno de su raza. Poco más se ha organizado para conmemorar esta significativa efeméride, medio siglo con el caballo como principal protagonista, y que merecía como poco, un programa de actos extraordinarios, como el de aquel 1967, que marcó un antes y un después en nuestra simpar Feria del Caballo.
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 14 de mayo de 2017)
 
Cartel oficial del primer año en que la feria jerezana pasa a denominarse Feria del Caballo.

 

 

martes, 9 de mayo de 2017

PUERTA DE ROTA




La desaparecida Puerta de Rota, estaba situada entre las calles San Blas y Valderrama. De origen andalusí, fue la más importante durante la Reconquista, y partía originalmente a Sanlúcar de Barrameda. Fue llamada también como Del Aceituno o de la Serranilla.[] Ya que era la puerta más castigada y por la falta de mantenimiento, fue derribada en 1787.[] Tal como apunta el profesor y estimado amigo Fernando Aroca en su libro sobre arquitectura y urbanismo en el Jerez del siglo XVIII, por su carácter emblemático y función de nexo entre el Jerez antiguo y las nuevas zonas de expansión, las puertas de la muralla no fueron impedimentos para los programas urbanísticos, sobre todo a la hora de proyectar la ampliación de algunos sectores, ya que exceptuando la de Rota, las restantes fueron piezas claves para la comunicación entre barrios. La Puerta Real enlazaba el barrio de San Miguel con el intramuros; la Puerta de Sevilla servía de nexo entre el interior y la nueva plataforma de apertura que comprendía los Llanos de San Sebastián, Santo Domingo y el Arrecife Nuevo; y la Puerta de Santiago o del Olivillo abría el camino hacia Mesas de Asta y Trebujena. Luego estaban los postigos, de menor entidad que las puertas o portadas de la ciudad, como el del Arroyo, el del Algarbe, la Puerta Nueva de Chancillería o el de la calle Ancha. Sin embargo, aquellas puertas o portadas mayores fueron finalmente derribadas en el siglo XIX con el fin de romper una división que parecía inquebrantable entre el núcleo medieval y.las zonas de expansión.

Al grupo de fortificaciones que defendían la Puerta de Rota e incrustada en la Bodega del Castillo, de la antigua Bodega Pedro Domecq actualmente perteneciente a la firma Fundador,  se conserva aún parte de una de las torres que protegían la antigua muralla medieval en esta zona de la Puerta de Rota. En ella hay una lápida que da cuenta del hecho de que, en el año 1264, Alfonso X El Sabio, entregó este antiguo edificio a Beltrán Riquelme, alcalde de los jerezanos cristianos, para “dar descanso a sus caballerizas” y así reconocer el apoyo que prestaron a las tropas cristianas para expulsar de la ciudad a los almohades. Su estado de conservación no era el más idóneo, de ahí que la empresa vinatera haya optado por su recuperación dado su valor histórico. Los trabajos ya han finalizado con un resultado más que satisfactorio.

 Actuaciones como estas son las que está pidiendo a gritos nuestro casco antiguo. Empresas sensibilizadas con el patrimonio que apuesten por la recuperación de todos esos bienes históricos que necesitan para su conservación tanto de inversiones públicas como, en este caso, de la implicación del sector privado. Los lavados de cara son pan para hoy y hambre para mañana ya que, en esto del patrimonio, lo importante no es repararlos sino mantenerlos. Las Bodegas Fundador parece que van en serio en esta apuesta por el patrimonio, la restauración de este antiguo torreón del sector de la Puerta de Rota abre las expectativas y da un poco de luz a la necesaria recuperación de ese sector de la ciudad tan castigado y degradado. Se habla que lo próximo podría ser el antiguo convento del Espíritu Santo y el palacio de San Blas. La Puerta de Rota se ha abierto a la anhelada rehabilitación del Jerez intramuros, que nadie la cierre.  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 7 de mayo de 2017)

La desaparecida Puerta de Rota ( de lo publicado en Jerez Siempre)

Grabado antiguo de la zona de la Puerta de Rota


 
 
 
 
 
 

 

jueves, 27 de abril de 2017

LA CÓLERA DEL VIENTO


 


El viento de Levante ha sido el protagonista indiscutible de esta pasada semana. La fuerza con la que ha azotado la provincia ha llegado a tal intensidad que han saltado incluso las alertas por  las múltiples incidencias ocasionadas por el temporal.

El viento de Levante nace en el Mediterráneo central en las proximidades de las islas Baleares y alcanza su mayor velocidad al atravesar el estrecho de Gibraltar. Pero, ¿cómo se produce este fenómeno? Su origen proviene de un efecto que nos explica la física, denominado Efecto Venturi: “si en el recorrido de un fluido hay un estrechamiento, provocando una pérdida de presión, la velocidad por la sección ha de ser constante a ambos lados del mismo, por lo que al disminuir la sección en el Estrecho, la velocidad del viento ha de aumentar forzosamente”. En este caso, el Levante, proveniente del Este, al llegar al Estrecho de Gibraltar durante su recorrido, se ve comprimido por dos cadenas montañosas. Por un lado de la costa, las montañas del Rif marroquí y por el otro, las sierras Béticas andaluzas. Justo en este punto, su velocidad se acelera y sus efectos se extienden a toda la provincia gaditana.

La gracia gaditana ha bautizado a la costa de la provincia como un paraíso entre dos mares "La mare que parió al Levante y la mare que parió al Poniente". Los hermanos García Lázaro, en su siempre interesante blog “Entorno a Jerez”, nos señalan que más que ningún otro meteoro, si hay un hecho climático que caracterice a la provincia de Cádiz, ese es el viento, especialmente en el sur y en la costa atlántica, donde sopla con fuerza todo el año. Y es que el viento, con su terquedad y persistencia, ha condicionado no pocos aspectos de nuestra existencia cotidiana: el urbanismo de algunos de nuestros pueblos y ciudades con su peculiar estructura de callejas estrechas e intrincadas, la agricultura, los modos de vida, la preservación del litoral de la fachada sur atlántica de la provincia, la vegetación y los paisajes, el ocio y el turismo...

En nuestra ciudad hay dos calles históricas vinculadas expresamente con el viento, la calle Levante que tiene éste nombre desde 1.639, debido a la fuerza é ímpetu con que sopla el viento sobre ella y la calle Aire, junto a nuestra catedral, rotulada así en el mismo año de 1.639, llamada también Cuesta del Aire por su inclinación, otra de las calles donde sopla con fuerza el viento y siempre en la misma dirección. La calle Molino de viento es otra que está relacionada con la fuerza del aire. Debe su denominación a la ubicación allí de un molino en 1550 por la privilegiada altura de la calle que posibilitaba el normal movimiento de sus aspas.    

No       Se irá el Levante pero cuando menos nos lo esperemos volverá de nuevo a soplar con cólera, alterando ánimos y alborotando todo lo que se encuentre en su camino. Y vendrán a nuestra mente estos antiguos versos: “Este es un viento inquietante, que nubla el sol que se asoma cuando lo tienes delante. Vuelan todos los objetos, vuela la imaginación, estamos insatisfechos, se encoje el corazón. Los mayores refunfuñan, los pequeños alborotan, la mujer está de uñas y las plantas ya ni brotan. Este viento es excitante, no nos deja meditar, nada se puede rimar, es el viento de Levante que parece un huracán”.
 
           (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 23 de abril de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Imagen retrospectiva de la calle Levante jerezana.
 

viernes, 21 de abril de 2017

ROTONDA DE LOS CASINOS


 
 

Nunca fue rotulada oficialmente, ni aparece en los planos de la ciudad por su nomenclatura, pero los jerezanos desde tiempo inmemorial la han conocido como Rotonda de los Casinos. Llamada así por ser la primera, o una de las primeras, rotondas que se hicieron en el centro de la ciudad, a la que se le añadió de “los Casinos” por los que existieron a su alrededor, Casino de Isabel II, posteriormente Casino Nacional, en la esquina con la antigua calle Mora o el Casino Jerezano, aquel que fundado en 1850 y tras pasar por varias sedes, como el palacio Domecq y la calle Larga 50, se asentó en este lugar en el año 1898, convirtiéndose, desde entonces, como reconocían algunas publicaciones de la época, en el principal casino de la ciudad y la institución que proporcionaba vida a la sociedad jerezana con su propia vida.

La Rotonda de los Casinos nos trae recuerdos también de aquel caserón de los condes de los Andes, esquina a la calle Bizcocheros, que luego acogiese el Auxilio Social y posteriormente sería transformado en la sede del Banco Español de Crédito. El popular Cine Maravillas, en la otra esquina de Bizcocheros, luego panal de abeja al ser adquirido por RUMASA. La Corona frente a dicha calle, el famoso balcón redondo de la familia Florán Vélez de Medrano, el Banco de Bilbao con sus fachadas marcando épocas o, más recientemente, negocios emblemáticos como la sastrería de Armando o la óptica de Alejo Pica. Y en su centro su fuente, su farola y de nuevo otra fuente, la misma que se anuncia será la próxima en recuperar sus chorros tras la de la plaza del Arenal.

La Rotonda de los Casinos por su situación estratégica entre dos vías principales como Larga y Honda, ha tenido su importancia. Allí se levantaron arcos triunfales en visitas ilustres, allí se alzaba un enorme abeto por Navidad, con su Nacimiento en la base, y allí se iniciaba una Carrera Oficial que suponía el momento cumbre de la Semana Santa del ayer.

La Rotonda de los Casinos ya no es lo que era, ni el Casino Jerezano proporciona vida con sus tertulias en sillones a pie de calle, porque ya no hay allí ningún casino; ni el abeto se ilumina por Navidad porque, con aspecto más moderno, se ha trasladado a la plaza del Arenal; ni la Carrera Oficial tiene allí su punto de inicio porque la ciudad se ha hecho mayor y necesita más espacio. Ahora la Rotonda de los Casinos es un lugar más comercial que de ocio y recreo, más de paso que para sentarse a dialogar. Pero en la memoria, como una postal sepia, sigue presente aquellos tiempos de gloria de una rotonda que es mucho más que eso, es parte de un pasado glorioso, cuando las prisas no impedían la tertulia, cuando la ciudad era más suya y menos de grandes firmas comerciales.  

Ahora que la fuente va a recobrar su brío y que la Semana Santa llama a la puerta, yo también siento nostalgia de aquella Rotonda de los Casinos de mi niñez y se me viene a la mente esos versos pregoneros de Antonio Moure que decían: "Jerez tuvo un lugar, lleno de duende y pellizco, ruleta del sentimiento, redondel de los delirios...Yo nunca lo olvidaré, yo jamás te olvidaré Rotonda de los Casinos".  
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 2 de abril de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
La Rotonda de los casinos en la pasada década de los sesenta con la pequeña fuente central, el panal del Banco de Jerez y la anterior fachada del Banco de Bilbao antes de la reforma actual.
 
Imagen del ayer de la Rotonda de los casinos con sus antiguas fachadas y cuando aún no existía la rotonda central.


 
 
 
   

           

domingo, 16 de abril de 2017

LAICIDAD Y SEMANA SANTA




Los orígenes de la laicidad en realidad se remontan al judeocristianismo. En las actuales democracias liberales los Estados suelen configurarse de un modo similar ante el hecho religioso. Llamamos laicidad o aconfesionalidad a esa configuración jurídico-política de los países occidentales. La laicidad del estado no debe equivaler a hostilidad o indiferencia contra la religión o contra la Iglesia. Más bien dicha laicidad debería ser compatible con la cooperación con todas las confesiones religiosas dentro de los principios de libertad religiosa y neutralidad del Estado. La base de la cooperación está en que ejercer la religión es un derecho constitucional y beneficioso para la sociedad. Se puede defender el laicismo sin “sectarismo” ni “comportamientos antirreligiosos”.

España no es un estado laico, es aconfesional, ya que la tradición y cultura española tienen su arraigo en la religión católica, un país aconfesional de mayoría católica por lo que las manifestaciones en la calle de la religión mayoritaria ha sido desde tiempo inmemorial algo habitual, independientemente de los distintos regímenes políticos en los que ha encontrado más o menos apoyo. La propia Constitución española establece que. “Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones.”

A nadie escapa que la Semana Santa en España, y en estos días podremos comprobarlo,  como expresión popular que vive mayoritariamente el conjunto de la sociedad sobre todo en el sur, es un verdadero dique de contención frente a las corrientes laicistas extremistas que tratan de recluir la religión a un ámbito estrictamente privado desterrando cualquier expresión religiosa del espacio público.

En esta nueva Semana Santa que ahora comienza lo religioso se magnifica, la ciudad se hace templo, las calles son el marco para esa ceremonia de culto público que exteriorizan cada cofradía. Las cruces, los hábitos, los rezos, las promesas, la liturgia y la fe lo llena todo. Tradición y creencias de siglos que moviliza a miles de personas en torno a Cristo y a María. Imágenes sagradas que, al llegar Semana Santa, llenan calles y plazas públicas, espacios que son de todos, donde, desde siempre, el pueblo fiel a su historia, en su inmensa mayoría, ha querido que esté. Los políticos saben que la Semana Santa es intocable, contra ella no pueden ni el poder civil, ni siquiera el religioso y menos aún las corrientes laicistas que rozan lo antirreligioso. Los propios alcaldes que, antes de acceder al cargo, declararon la guerra a todo lo que significaba la presencia religiosa en lo público, como consigna política, terminaron, presidiendo pregones y procesiones, visitando templos escuchando oraciones y arropando por las calles la fe de nuestros mayores. Signo inequívoco del necesario apoyo a una conmemoración religiosa que forma parte, incuestionable, de la historia, de la tradición, de la cultura y también de la creencia de ese pueblo del que se sienten representantes.

Jerez, como muchos pueblos y ciudades, cada Semana Santa vuelve a revivir el milagro de la primavera. Los Crucifijos, que en algunos espacios públicos fueron retirados y permanecen almacenados, se hacen presentes entre un inmenso gentío. Jerez, un año más se hace procesión, proclamando a los cuatro vientos sus propias raíces cristianas. En estos días de Semana Santa la calle es mas de todos que nunca, tan de todos que también es de Cristo.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 9 de abril de 2017, Domingo de Ramos y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
 
Imagen del ayer correspondiente a la Hermandad jerezana del Cristo de la Viga en su transitar por la calle Santa Isabel camino de la Carrera Oficial. En la presidencia el entonces alcalde de la ciudad Miguel Primo de Rivera y Urquijo.

 

viernes, 31 de marzo de 2017

VILLALUENGA Y JEREZ




Villaluenga del Rosario es  un municipio pequeño situado en el corazón del Parque Natural de la de la Sierra  de Grazalema. Cuidado y pulcro pueblecito de estrechas y empinadas calles  que se prolongan hasta casi tocar las rocas,   con cuya vegetación  se mezclan, de casas recoletas, con ondulados tejados,  angostos postigos,  pequeñas ventanas y floridos balcones. Construido junto a un enorme macizo pétreo que lo protege, a casi 900 metros de  altitud. Por doquier hay un silencio amable, sin estridencias. Se diría que la vida allí discurre más lenta.

De allí era Pedro Pérez-Clotet, un poeta  y Doctor en Derecho. Escritor perteneciente a la Generación del 27, nacido en Villaluenga del Rosario  el 13 de diciembre de 1902 y fallecido en Ronda  en el año 1966, que en 1925 llega a Madrid para hacer el doctorado y allí asiste a las tertulias literarias organizadas por Juan Ramón Jiménez, decidiendo entonces consagrarse a la literatura.  En 1929 ya había aparecido su primer libro de poemas, Signo del Alba. Crea la revista poética Isla, primera de las numerosas revistas poéticas gaditanas, que contó con setenta y seis poetas que escribieron en la primera época. Al estallar la Guerra Civil Pérez-Clotet, se trasladó a Jerez de la Frontera coincidiendo con el momento en el que nacía la revista Cauces, cuyos animadores pasaron a integrar la nueva nómina de Isla, permaneciendo en nuestra ciudad hasta 1940, dedicándose plenamente a su actividad como escritor.

Allí también, en Villaluenga, una pequeña parte de la historia devocional y cofradiera de Jerez se hace presente en la antigua Virgen de la Mayor Aflicción de la Hermandad jerezana de la Coronación de Espinas, que con tanto celo cuidada el también jerezano Oscar Torres. Devoción de los habitantes del pueblo compartida con el llamado Cristo de la Yedra que  nos trae recuerdos de La Plazuela jerezana.

Pues bien, Villaluenga acoge estos días una nueva edición, y ya van ocho, de la Feria Artesanal del Queso Andalucía. Una cita ineludible que con el paso de los años ha ganado en popularidad. Se espera que al medio millar de habitantes que tiene este singular municipio de la sierra se sumen más de 20.000 personas, que por cinco euros tendrán opción a ocho degustaciones de queso y una copa de vino. Y es que no hay nada mejor, como hemos podido leer, que un buen maridaje de vino para saborear un producto que se puede disfrutar tanto como un entremés como un delicioso postre.


           Jerez y Villaluenga del Rosario unidos por sus productos más afamados. Así se encargaron de demostrarlo en esta pasada semana, en el Consejo Regulador, los profesionales de la Quesería Villaluenga del Rosario en una cata muy especial de amontillado, fino, oloroso y manzanilla, queso fresco, semicurado y curado al romero y exclusivamente de cabra Payoya, en la que el presidente de esta institución, Beltrán Domecq, dio las claves para sacar el máximo rendimiento a esta pareja de lujo.

            Un lujo, sin lugar a dudas, en un espacio singular y único del que dijo el poeta Jorge Guillén que fue inventado exprofeso para la poesía y que el mismo Pérez Clotet, el Azorín andaluz de Villaluenga, calificó como pueblo de papel, de infantil Belén, y que estos días ha sabido hermanarse con Jerez para deleite de todos los lugareños y visitantes, uniendo la belleza de un enclave único con el gozo en el paladar.
 
             (Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 26 de marzo de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Antigua imagen de Nuestra Señora de la Mayor Aflicción, perteneciente a la Hermandad jerezana de la Coronación de Espinas y que, tras distintas restauraciones, se venera actualmente en Villaluenga del Rosario bajo la advocación de Virgen de los Dolores.
 


miércoles, 22 de marzo de 2017

LA FUENTE DEL ARENAL





La renovada fuente de la plaza del Arenal y su entorno será inaugurada este próximo miércoles día 22 de marzo, como acto central de la conmemoración en Jerez del “Día  Mundial del Agua”. 

La fuente del Arenal tiene su origen en el cabildo del Ayuntamiento jerezano de 10 de julio de 1851 en el cual se acuerda la transformación de este antiguo arenal en un paseo elegante. En el acuerdo se proponía poner en el centro de la plaza una fuente procedente de la Cartuja, pero por encontrarse esta en mal estado se decide finalmente instalar una nueva de mayor prestancia. La fuente, al estilo de la que vemos actualmente en la plaza Aladro, se suministraría de agua, mediante un caño, de la Noria de San Agustín, del caudal de Propios. En el año 1860 se mandó construir un pozo en esta plaza, entonces denominada como plaza de la Constitución, para que por medio de una bomba regara el piso y el arbolado.

El 3 de mayo de 1869 el ilustre jerezano Rafael Rivero de la Tijera, en su calidad de presidente de la Sociedad para el Abastecimiento de Aguas a nuestra ciudad, comunicaba al alcalde de la misma, Pedro López Ruiz que terminada las obras de conducción de las aguas del manantial de Tempul el Consejo de administración de esta Sociedad veía, como lugar más adecuado para la inauguración solemne de esta llegada de aguas, la plaza del Arenal. Dirigidas por el ingeniero director de la traída de aguas, Ángel Mayo, las obras consistieron en la construcción de tres amplias y hermosas fuentes, una central y dos algo más pequeñas, en las que habría de solemnizarse el recibimiento del líquido elemento, de tanta necesidad para la población jerezana. El 16 de julio de aquel año esta fuente del Arenal fue protagonista del júbilo con el que los jerezanos recibieron las aguas elevadas en suntuosos surtidores.

En el año 1873 el arquitecto municipal Esteve propone, con motivo de una nueva reforma en la plaza del Arenal, realizar una fuente central. Pero la escasez de recurso del Ayuntamiento no lo permitió y se reconstruyó la de la traída de aguas pero otorgándole una mayor monumentalidad con cuatro cascadas, en forma de escalinatas, muy similares a las actuales.

El 29 de septiembre de 1929 sobre esa misma fuente y con las reformas necesarias se inaugura el monumento al jerezano Miguel Primo de Rivera, permaneciendo la fuente del Arenal con esa jerezanísima estampa hasta la última reforma acometida por la construcción del aparcamiento subterráneo.

Ahora, gracias al acuerdo municipal con la empresa Aquajerez, la fuente va a recobrar su antiguo esplendor. Sus surtidores volverán a llenar de vida la plaza. Sonidos de agua recobrados que traerán recuerdos antiguos de La Goleta, el Hotel Victoria, El Bombo, la posada de San Dionisio, Los Portales o más recientes como La Aduana, Tabanco del Nono, Asenjo Calderón, Almacenes Aparicio, la clínica del 18 de julio o la Caja de Ahorros de Jerez, junto a aquel fotógrafo que desde los medios de la plaza dejó tantos instantes perpetuados.

La fuente del Arenal vuelve a inyectar vida al corazón de la ciudad.  Porque, como dijo el poeta: La sangre de la ciudad corre por esas fuentes, y en el hondo misterio de las noches serenas, al escuchar sus músicas sobre los viejos puentes, la sentimos que corre también por nuestras venas.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 19 de marzo de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Primer proyecto de urbanización de la plaza del Arenal.


 
Inauguración del monumento al jerezano Miguel Primo de Rivera.