miércoles, 14 de agosto de 2013

LOS MUNDOS DE YUPI Y SAN MATEO


 
 
Los mundos de Yupi fue una serie de televisión infantil emitida  por Televisión Española entre el 18 de abril de 1988[ ]y marzo de 1991.[ ]El espacio sustituyó a Barrio Sésamo y su formato era idéntico a este. Los personajes principales de la serie eran Yupi y Astrako, una pareja de extraterrestres. Debido a unos desperfectos en la nave espacial en la que viajan a través del espacio, Yupi y Astrako, procedentes del planeta Tacatón, se ven obligados a aterrizar en la Tierra, en el barrio de una localidad en la que permanecerán a la espera de reparar la nave. Con el paso de los años, la expresión popular "vivir en los mundos de Yupi" se ha convertido en sinónimo de permanecer ajeno a la realidad, de no "no tener los pies en el suelo".

 

Pues bien, imaginemos que estamos en los mundos de Yupi y que un día nuestra nave aterriza en un Jerez imaginario, en un barrio conocido por el santo de su templo principal, el evangelista San Mateo, y que mientras se repara nuestra nave nos dedicamos a conocer aquel entramado de calles moriscas de un barrio que en tiempos estuvo degradado por el abandono más alarmante. 

 

Nos bajamos junto a la Puerta de Rota, la más importante que tenía la ciudad desde la reconquista, donde murieron nueve caballeros jerezanos en su defensa. Dejando atrás esta histórica puerta y recorriendo la calle San Blas son su  curiosa estructura bodeguera llegar hasta el palacio del Pantera, noble edificio donde se puede visitar el museo de la ciudad que ocupa todo el espacio del palacio junto a los terrenos adyacentes, en tiempos pertenecientes a otra mansión derruida, y que hoy han sido aprovechados para este interesante museo que permite además desde su última planta contemplar unas de las más bellas panorámicas de todo el Jerez morisco. Saliendo del museo por la calle Cabezas, y tras contemplar la simbiosis barroco- mudéjar del templo de San Lucas, adentrarnos de nuevo en el barrio  por el entramado de las callejuelas Riquel y Moral para llegar a la calle de la calle Liebre, larga y sinuosa, cuyo nombre proviene de una antigua posada de igual nombre. 

 

 Seguimos callejeando por este viejo barrio tan cuidado y bien conservado, con su unidad de estilo y formas que sigue recordando, sin alteración alguna, el Jerez de la reconquista, vimos posteriormente la plaza del Mercado donde estaba el corazón de la ciudad antigua, el lugar donde se reunían mercaderes y se realizaban festejos por la llegada de reyes, llena de historias de nobles blasones y leyendas de muerte entre rincones malillos y ejecuciones de la Mano Negra, donde se unen los recuerdos más gloriosos con los más fúnebres y tristes de la historia local. Completando el recorrido con la visita al Museo Arqueológico, el de Bellas Artes en el rehabilitado palacio de Riquelme, su hermoso y espléndido templo gótico, distintos recintos bodegueros, tabancos y otros locales típicos de la tierra. Nos fuimos dando un paseo junto a las recuperadas murallas que circunda parte del barrio.

 

Desgraciadamente esta historia es ficción, y el barrio de San Mateo es actualmente muy distinto al de aquella visita. Los propios vecinos, porque no viven en los mundos de Yupi, luchan por su recuperación y el Ayuntamiento parece que, por fin, va a poner de su parte en darle a este barrio la importancia y prestancia que nunca debió perder. Los mundos de Yupi, ajenos a la realidad de la degradación del barrio de San Mateo, también deben ser ya  parte de nuestra historia.  
 
(Artículo publicado en Información Jerez el pasado domingo 11 de agosto de 2013)
 
 
Barrio de San Mateo, pintura de Montenegro.
 

 

 

  

 

 

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