miércoles, 22 de marzo de 2017

LA FUENTE DEL ARENAL





La renovada fuente de la plaza del Arenal y su entorno será inaugurada este próximo miércoles día 22 de marzo, como acto central de la conmemoración en Jerez del “Día  Mundial del Agua”. 

La fuente del Arenal tiene su origen en el cabildo del Ayuntamiento jerezano de 10 de julio de 1851 en el cual se acuerda la transformación de este antiguo arenal en un paseo elegante. En el acuerdo se proponía poner en el centro de la plaza una fuente procedente de la Cartuja, pero por encontrarse esta en mal estado se decide finalmente instalar una nueva de mayor prestancia. La fuente, al estilo de la que vemos actualmente en la plaza Aladro, se suministraría de agua, mediante un caño, de la Noria de San Agustín, del caudal de Propios. En el año 1860 se mandó construir un pozo en esta plaza, entonces denominada como plaza de la Constitución, para que por medio de una bomba regara el piso y el arbolado.

El 3 de mayo de 1869 el ilustre jerezano Rafael Rivero de la Tijera, en su calidad de presidente de la Sociedad para el Abastecimiento de Aguas a nuestra ciudad, comunicaba al alcalde de la misma, Pedro López Ruiz que terminada las obras de conducción de las aguas del manantial de Tempul el Consejo de administración de esta Sociedad veía, como lugar más adecuado para la inauguración solemne de esta llegada de aguas, la plaza del Arenal. Dirigidas por el ingeniero director de la traída de aguas, Ángel Mayo, las obras consistieron en la construcción de tres amplias y hermosas fuentes, una central y dos algo más pequeñas, en las que habría de solemnizarse el recibimiento del líquido elemento, de tanta necesidad para la población jerezana. El 16 de julio de aquel año esta fuente del Arenal fue protagonista del júbilo con el que los jerezanos recibieron las aguas elevadas en suntuosos surtidores.

En el año 1873 el arquitecto municipal Esteve propone, con motivo de una nueva reforma en la plaza del Arenal, realizar una fuente central. Pero la escasez de recurso del Ayuntamiento no lo permitió y se reconstruyó la de la traída de aguas pero otorgándole una mayor monumentalidad con cuatro cascadas, en forma de escalinatas, muy similares a las actuales.

El 29 de septiembre de 1929 sobre esa misma fuente y con las reformas necesarias se inaugura el monumento al jerezano Miguel Primo de Rivera, permaneciendo la fuente del Arenal con esa jerezanísima estampa hasta la última reforma acometida por la construcción del aparcamiento subterráneo.

Ahora, gracias al acuerdo municipal con la empresa Aquajerez, la fuente va a recobrar su antiguo esplendor. Sus surtidores volverán a llenar de vida la plaza. Sonidos de agua recobrados que traerán recuerdos antiguos de La Goleta, el Hotel Victoria, El Bombo, la posada de San Dionisio, Los Portales o más recientes como La Aduana, Tabanco del Nono, Asenjo Calderón, Almacenes Aparicio, la clínica del 18 de julio o la Caja de Ahorros de Jerez, junto a aquel fotógrafo que desde los medios de la plaza dejó tantos instantes perpetuados.

La fuente del Arenal vuelve a inyectar vida al corazón de la ciudad.  Porque, como dijo el poeta: La sangre de la ciudad corre por esas fuentes, y en el hondo misterio de las noches serenas, al escuchar sus músicas sobre los viejos puentes, la sentimos que corre también por nuestras venas.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 19 de marzo de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Primer proyecto de urbanización de la plaza del Arenal.


 
Inauguración del monumento al jerezano Miguel Primo de Rivera.
 

jueves, 16 de marzo de 2017

IGLESIA Y POBREZA





Cáritas Diocesana de Asidonia-Jerez celebrará los próximos días  13, 14 y 15 de marzo la X Semana de la Pobreza y Exclusión bajo el título "El modelo económico: ¿para construir igualdad?".

Cada vez que se habla de la Iglesia y la pobreza surge la cuestión: Si la Iglesia posee tesoros ¿por qué no los vende y ayuda a los pobres?. Los "tesoros" -como los llaman- son un tesoro cultural, espiritual, histórico, pues se trata de iglesias, imágenes, cuadros, frescos, cálices, ornamentos,… Esos "tesoros", compuestos en gran medida por donaciones, son de todos los fieles y están dedicados, mayormente, al culto divino en iglesias o expuestos en museos que conservan el patrimonio cultural de dos mil años de cristianismo. La Iglesia para dar culto a Dios necesita templos, altares… Para ayudar a la piedad necesita imágenes, libros… Para enseñar los valores cristianos necesita escuelas, universidades… La tan vapuleada riqueza está compuesta por cosas que no se guardan con avaricia, sino que se usan en el ejercicio de la misión de la Iglesia. La historia es parte de nuestro ser: a través de la obra de quienes nos precedieron -su arte, trabajo, etc.- entramos de alguna manera en comunión con ellos. Necesitamos permanecer unidos a nuestras raíces, a nuestros antepasados en la fe… y el cuidado de lo que nos legaron cumple una misión muy importante al respecto.

Los museos eclesiales, como los que en estos últimos años se están abriendo en Jerez, muestran que la Iglesia siempre ha fomentado la cultura y todas las manifestaciones del espíritu humano, llegando a ser en ciertos casos la mejor protectora del arte, la ciencia y la cultura. La historia humana le debe mucho al respecto, ya que ha protegido el patrimonio cultural de las ochenta generaciones que nos separan de la época de Cristo. Los bienes que causan tanto escándalo son una propiedad legítima de una institución con más de dos mil años de historia. Si bien su fin es espiritual -la salvación de las almas-, ninguna institución con fines temporales podría haber representado tanto bien desde el mero punto de vista humano. No hay que olvidar quién "inventó" los hospitales y universidades. Quién promovió la educación a través de los siglos. Quién luchó contra la esclavitud. Quién se ha dedicado a atender a los minusválidos, a los huérfanos, inmigrantes, moribundos, leprosos, chicos de la calle… Quién atiende la mitad de los enfermos de SIDA que hay en el mundo…

 Del presupuesto anual de la Santa Sede sólo en el Óvolo de San Pedro son ya muchos millones los que se destinan enteramente para obras de caridad y para ayudas a los más necesitados. Hace unos años se hablaba de que un 30% de los ingresos brutos del Estado de la ciudad del Vaticano eran para obras sociales  y a esto sumémosle los millones que instituciones católicas (muchas pertenecientes a Conferencias Episcopales) dan para fines caritativos y a los países pobres. Es difícil encontrar hoy una institución que haga más por los pobres que la Iglesia Católica. La lista de las labores asistenciales de la Iglesia Católica es realmente impresionante.

Todo ello lo ha defendido muy claramente el argentino Eduardo Volpacchio en uno de sus elocuentes artículos. Usar a los pobres para atacar a la Iglesia es, al menos, una broma de mal gusto… Y más todavía que sea hecho por quienes nunca han hecho nada por ellos.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 12 de marzo de 2017 y al día siguiente en VIVA JEREZ)
 
Año 1957. Entrega de regalos a familias pobres de Jerez por parte de antiguos alumnos salesianos.
 

martes, 7 de marzo de 2017

FUERA DE LO PÚBLICO




            De un tiempo a esta parte se viene hablando mucho sobre la simbología religiosa en espacios públicos. Todo ello en aras de un laicismo mal entendido que, a veces, toca el extremismo. No nos podemos explicar a nosotros mismos, ni quiénes somos, ni por qué somos como somos, ni la Europa en que vivimos si no aceptamos el peso de la religión católica en la construcción de Occidente. Por lo menos, conocer de dónde venimos y los porqués de nuestra historia nos ayudaría a comprender el presente y evitar errores en el futuro.

 Imaginemos por un momento si suprimiéramos en Jerez todo lo religioso que estuviese relacionado con espacios públicos. Habría que empezar por suprimir más del noventa por ciento del calendario festivo de la ciudad. La Navidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo, con sus Belenes, sus Zambombas, sus comidas, sus productos navideños, sus pagas, los Reyes Magos, sus regalos y toda la economía que rodea estas fiestas. San Antón y la bendición de los animales. La Semana Santa y todo lo que las cofradías mueven durante el año en todos los aspectos. Las fiestas patronales, las del Corpus y todas aquellas otras que tienen un fundamento religioso. Incluso los domingos, que tienen también un sentido cristiano. Pero es que si queremos eliminar de los espacios públicos simbologías religiosas habría que demoler todos los templos que  se prodigan por las calles y plazas de la ciudad, (ya en China  hubo intención de ello por el rápido crecimiento del cristianismo). También habría que cambiar ampliamente la nomenclatura de calles y plazas, entre advocaciones, santoral y personalidades pertenecientes al catolicismo. Pero es que además acabaríamos con un gran número de costumbres y tradiciones que son públicas y tienen una base religiosa. Incluso nuestra Feria del Caballo se vería seriamente mermada si se apartaran de ella todo lo que tiene que ver con la religión, desde casetas de Hermandades hasta las marcas que llevan nombres religiosos como la Cruzcampo. Parece broma pero sólo pensarlo ya nos resulta de risa el querer ir en contra de algo que pierde sus raíces en nuestra historia, en nuestra cultura y hasta en nuestra propia forma de ser: la cultura cristiana que es la que nos ha hecho ser como somos. Si Europa olvida sus raíces, se expone a no vivir históricamente, en el sentido más profundo de esta expresión. Y algo análogo cabe decir de todos los pueblos de Occidente.

Querer cambiar a estas alturas toda nuestra cultura no es posible, la cultura cristiana desborda lo privado para hacerse presente irremediablemente en lo público.

Ahora que estudios realizados en Marte, el planeta rojo, nos hablan de que puede ser un lugar habitable, abre la posibilidad de establecer allí todo lo que tiene que ver con un laicismo extremista y dejar a Occidente con esa cultura cristiana que ha configurado su propia identidad. De esto me he acordado estos días escuchando a la chirigota "Los del planeta rojo, pero rojo, rojo" ganadora este año de 2017 en el concurso de agrupaciones del Carnaval de Cádiz, en especial de aquella letra que ellos mismos cantan y que dice así: “Llegaron ya los perroflautas del espacio sideral. Venimos de un planeta Rojo, pero rojo de verdad. Venimos a invadiros. Vuestro planeta va a caer en nuestras manos. Igual que Chipiona en el verano cuando llegan los sevillanos. Terrícolas, temblad, temblad, temblad”.
 
(Artículo que publiqué en INFORMACIÓN JEREZ el pasado domingo 5 de marzo de 2017 y ayer en VIVA JEREZ)
 
 
En este grabado de 1630 ya se aprecia como las torres de los templos jerezanos recortan su horizonte.